Conocimos a Laura Segura Gómez en 2022, y gracias a “Desenvuelto en la envoltura”. Así se llamó la muestra que presentó en la sala Ático del Palacio de los Condes de Gabia de Granada, la ciudad donde reside; la componían tres grandes instalaciones escultóricas elaboradas con materiales de origen natural, como cera de abeja, hilo o madera. Tanto por su forma como por esos mismos materiales, estas obras remitían a las raíces, lo íntimo y a nuestros vínculos con el paisaje.
Graduada en Bellas Artes en la Facultad Alonso Cano de Granada, donde también cursó un máster en producción e investigación en arte, Segura Gómez ha ofrecido otras exposiciones individuales en el Palacio del Almirante, Cocorocó, el Centro de Arte Rey Chico, Arrabal & Cía y Menfis Gallery (Granada), la galería 41 m2 de Jaén, la Marquesa Gallery de Madrid y en Doña Mencía (Córdoba), mientras que su participación en colectivas la ha llevado a centros como el Museo Memoria de Andalucía, la Sala Gran Capitán, el Hospital Real y el Palacio de La Madraza (Granada), MECA. Mediterráneo Centro Artístico (Almería), el MAD de Antequera, el Real Alcázar de Sevilla y, actualmente, al IVAM valenciano.
Desde hace algo más de una década, Laura ha obtenido el Premio Alonso Cano en su modalidad de escultura, el de la Universidad de Granada a la creación artística y científica, el D-Mencia de esa localidad, el Premio a la creación artística de la Diputación granadina y el del Encuentro de Arte Camprovinarte. También ha desarrollado residencias artísticas en el valle de Lecrín (alRaso), la Fundación Huerta de los Frailes (Carchelejo, Jaén), la Fundación Valparaíso de Mojácar, la Fundación Silos, el Centro de Arte y Naturaleza Valdelarte (Huelva) y el Centre d’Art Terres de l’Ebre-Lo Pati, en Tarragona.
Se suma esta artista a nuestros fichados porque queremos profundizar en la importancia que concede en su producción a la naturaleza como origen y espacio primero de vida para el ser humano; y, desde ella, a lo sencillo y esencial que acompaña nuestra vida diaria y que puede contener un sentido trascendente.
Nos cuenta Laura que su vocación primera por crear con lo que el campo le ofrecía fue temprana y que convergió con el juego: “Desde la infancia me recuerdo jugando con la tierra, las ramas, las hojas… Tuve la gran suerte de crecer en contacto directo con la naturaleza. Era una niña muy curiosa, preguntándome mil cosas.”
“Mi padre trabajaba en una cantera y, siempre que podía, me iba con él para recoger piedras y distintos tipos de tierra. Pasaba horas jugando, sintiéndome libre, construyendo e inventando cosas nuevas. De alguna manera, eso es exactamente lo que sigo haciendo hoy en día: explorar, investigar y crear.”
Esos mismos materiales se encuentran en el germen de su trabajo creativo, a su vez centrado en la exploración de nuestros orígenes: “Mi investigación artística gira en torno al concepto de origen y a la relación profunda con la naturaleza. Las piezas ponen en valor el proceso creativo como una realidad viva, donde la materia, el tiempo y el gesto construyen el significado. A través del olor, el tacto y el color, busco evocar una conexión primigenia entre el ser humano y la tierra.”
En consonancia con sus inquietudes, sus prácticas manuales responden a ritmos ajenos a la prisa. Suele plantear instalaciones a gran escala que transforman los espacios donde se exhiben: “Trabajo con materiales naturales, lo que me lleva a procesos lentos, meditativos y profundamente artesanales. Me interesa que cada pieza conserve una conexión directa con su origen y con un tiempo respetado, por eso las técnicas siguen los ritmos de la materia y del propio proceso creativo.”
En cuanto a los formatos, son muy variables, aunque los retos que más le atraen son las piezas de gran dimensión. Entre ellas se encuentran la gran esfera de “Desenvuelto de la envoltura”, de dos metros y medio de diámetro, o “Una trenza de hierba sagrada”, de aproximadamente quince metros de longitud, entre otras.
Entre sus referentes no cita tanto a artistas como al pensamiento oriental y a la propia observación del medio: “Mis principales influencias provienen de la naturaleza, no desde la intención de imitarla, sino de comprender sus procesos.”
También influyen en su trabajo distintas filosofías orientales y corrientes espirituales, que aportan una mirada más contemplativa y consciente del proceso creativo. Estas referencias ayudan a conectar con una dimensión más profunda del hacer, donde lo importante no es sólo el resultado, sino también todo el proceso.
A la hora de hablarnos de sus principales proyectos hasta ahora, comienza por “Desenvuelto de la envoltura”, una propuesta compuesta por instalaciones escultóricas que dialogan entre sí y con el espacio expositivo, apelando a los cinco sentidos.
“Desenvolver la envoltura” es quedarnos con el origen, el núcleo, la raíz, lo íntimo. Las obras invitan al espectador a explorar un recorrido donde el tacto, el color y el olor son la esencia del medio artístico, aludiendo a las diversas experiencias que el mundo natural puede ofrecer.
“Una trenza de hierba sagrada” se presentó en el Festival Calles en Flor de Cañete de las Torres y ha sido adquirida por el IVAM. Este motivo, con múltiples simbolismos históricos y culturales, alude a la unión, los ritos ancestrales y el entrelazamiento de historias.
Este mismo año, y con el comisariado de Sema D’Acosta, ha presentado en Marquesa Gallery la exhibición “Musitar”: una propuesta que remite a lo íntimo, al susurro y al ritmo pausado del proceso creativo.
“Musitar” también habla del tiempo, del tempo propio de la obra y de los materiales. Se trata de una forma de trabajo lenta y reflexiva, donde cada gesto se desarrolla con calma, como si los propios materiales hablaran en voz baja durante el proceso.
Esta práctica se sostiene sobre dos pilares fundamentales: el uso de materiales naturales como la porcelana, la cera de abeja, la madera o la lana, y la relevancia del proceso de creación en sí mismo, entendido como un acto consciente, casi ritual.
Sus próximos pasos la llevarán a Málaga, donde participará en la exposición colectiva “Una historia reciente del arte textil”, comisariada por Alicia Ventura en el Museo Centro de Arte Contemporáneo (MUCAC).